Una serie de libros sobre zombies publicados en los últimos tiempos en la Argentina, dan cuenta de la irrupción bibliográfica masiva de estos “cadáveres reanimados mediante prácticas de brujería” -tal la definición de la Real Academia Española-, sometidos a la voluntad de la persona que los devuelve a la vida y cuya presencia se remonta a épocas remotas.
Esta voz de origen africano occidental, introducida al español a través del inglés y que desembarcó en la literatura fantástica como sinónimo de muerto viviente sin voluntad propia, fue originalmente una figura legendaria de las regiones donde se practica el culto vudú.
La palabra tiene también relación con el nombre de una serpiente divina que es objeto de culto en las regiones de lenguas níger-congo (también adorada en el vudú bajo el nombre de Damballa), emparentada con el término kikongonzambi, que significa dios.
“Son asquerosos”, dice fascinado un adolescente mientras revuelve un estante de una librería porteña donde aparecen varios títulos: Zombie Island, de David Wellington (Timun Mas); R y Julie, de Isaac Marion (Mondadori); Zombi: Guía de supervivencia (Berenice), y Guerra Mundial Z (Almuzara), de Max Brooks.
En Zombie Island, después de un desastre global, la ciudad de Nueva York es tomada por los zombies que con un hambre insaciable buscan a cualquier ente vivo. Desde África, un grupo de colegialas-soldado armadas, cuyo jefe es un ex inspector de armamento de la ONU, se dirigen a la ciudad en busca de un medicamento y enseguida descubrirán que todo puede ser más atroz de lo que imaginaban.
Isaac Marion logra imprimirle a su novela una cuota de romanticismo insospechada en el rubro ya que R -el protagonista- es un zombi que no recuerda nada de su vida anterior. Durante una cacería comienza a devorar a un joven y de pronto ve a Julie por primera vez, desde ese momento siente que algo está cambiando en su naturaleza.
El escenario del libro es un mundo post apocalíptico, donde humanos y zombies se temen, aunque la fuerza del amor trastoque esa situación.
La verosímil Zombie: Guía de supervivencia de Max Brooks, es una especie de recetario para sobrevivir a los no muertos; mientras que en Guerra Mundial Z, un documento literario falso, también se pueden encontrar consejos para hacer frente a un apocalipsis repleto de seres atontados y peligrosos.
El libro contiene desde pequeños trucos para identificar si alguien es un zombi hasta cómo destruirlos en masa, en capítulos muy sugerentes como “Los no-muertos: realidades y mitos”, “Armas y Técnicas de Combate” o “Viviendo en un mundo no-muerto”.
A esto se suman recomendaciones para convertir la casa en un bunker, qué vehículos utilizar para huir a través de zonas infestadas y hasta un anexo en el que se documentan todos los encuentros zombis de la historia, incluyendo el primero, situado en Hieracónpolis, Egipto, en el 3000 a.C.
En Guerra Mundial Z, Brooks recoge -a través del relato de los supervivientes- los detalles tecnológicos, militares, sociales, económicos y políticos de cómo la civilización estuvo al borde de la extinción en la lucha total contra el muerto viviente.
Desde otra perspectiva, la editorial Almuzara presenta Amanecer Zombie. Un viaje al corazón del vudú, donde Juan José Revenga muestra los rituales vudú que nacieron en África y permanecen en la América Antillana contaminados con la religión cristiana.
El autor narra, en primera persona, que el término zombi continúa siendo en muchas culturas del mundo sinónimo de ultratumba y sangre, así como aborda la influencia que se deriva de este tipo de creencias mágico-religiosas de orígenes ancestrales. Y la muerte y los muertos como puente de unión y protagonistas en las ceremonias vudu.
El fenómeno zombi llega hasta clásicos románticos como Orgullo y prejuicio, de Jane Austen, intervenida como Orgullo y Prejuicio y zombies, por Seth Grahame-Smith, y como Orgullo y Prejuicios y amanecer de los zombies, de Steven Hockensmith (Umbriel). Es decir, el género (o subgénero) literario conocido como mashups.
Esta dupla, que mezcla el clima bucólico de la campiña inglesa con amores contrariados y zombies putrefactos, ha tenido un gran éxito de ventas- La novela original, situada en el siglo XIX, relata la búsqueda del amor de las cinco hijas de la familia Bennet, en el marco de las rígidas costumbres de la sociedad británica.
Seth Grahame-Smith ha utilizado el texto original y ha incluido su propia versión de la historia en una versión muy friki -que ya está siendo requerida para ser llevada al cine-, convirtiendo a las hermanas Bennet en expertas luchadoras contra estos devoradores de carne humana.
La historia comienza en la villa inglesa de Meryton, donde una misteriosa plaga está convirtiendo a sus habitantes en zombies.
Elizabeth Bennet, la heroína, quiere acabar con lo que pasa aunque la llegada del ya famoso mister Darcy la demora y ambos deberán unirse para enfrentarse a los zombies.
En El amanecer de los zombis, Hockensmith vuelve sobre las hermanas Bennet que pasan sus días sin preocupaciones hasta que los cadáveres surgen por todas partes.
El revival de los zombies según opinan distintos autores obedece a varias causas que van desde una alegoría a los muertos en Vietnam, reflejada en la película La noche de los muertos vivientes, de George A. Romero; el miedo a las masas de los períodos de crisis; el mundo globalizado; y una sociedad consumista cuyo objetivo es aniquilar los cerebros de los humanos.
Mientras tanto, El Zombi del Grand-Pérou o la Condesa de Cocagne (1697) de Pierre Corneille de Blessebois, una sátira impresa originalmente en las Antillas francesas donde por primera vez se aparece un personaje zombi en la literatura, acaba de ser traducido al español y editado en la Argentina.
Este pequeño relato paródico de aventuras galantes fue traducido por los responsables del sello independiente Kitsune que luego de encontrar un ejemplar de 1862 en la Biblioteca de París lo trajeron a la Argentina.
El zombi -que en dialecto creole significa fantasma, espíritu, brujo- aparece como un personaje controlado por una fuerza superior del culto vudú, uno de los posibles orígenes ancestrales de estas criaturas.
El escenario de la obra -una aventura aparentemente real de Blessebois- es en la Isla de Guadalupe, un pequeño archipiélago de las Antillas donde el escritor francés es deportado en 1681 y vendido como soldado de Marguerite la Carrigue, viuda del propietario del dominio del Grand-Pérou, luego de haber agredido a la mujer de un peluquero y a su hija en su Francia natal.
Félicité de Lespinay -la Condesa de Cocagne- le solicita sus supuestos conocimientos en brujería y sus poderes sobrenaturales para conquistar el corazón del Marqués del Grand-Pérou, Blessebois satisface el pedido de la dama con puestas en escena en las que simula la aparición de zombies que acechan por la noche y perturban el sueño de los habitantes del castillo.
Poco se sabe de su autor, la reseña anónima que antecede esta edición original y que también fue traducida explica que hay “una importante falta de información por lo que sólo nos queda recorrer el gran campo de las hipótesis”.
Blessebois (que en español significa daña bosques) reinaba en los cenáculos literarios franceses, “es conocido como un antecedente del Marqués de Sade, leído por escritores como Charles Nodier y Paul Lacroix”, explicó el editor Diego Fuscaldi quien junto a su socio, Luciano Sposo, rastrearon este material en Francia.
Para sumar misterio alrededor de esta historia de zombies y su creador, el incógnito prólogo anuncia: “era un ser imaginario y su nombre Blessebois era un seudónimo alegórico, el escondite de un escritor famoso”, aunque líneas más abajo constata la real existencia del escritor de obras como “Le Lion d`Angélie” (1676) y “Les Soupirs de Sifroi ou l`innocence reconnue” (1675).
Con documentos escasos, el anónimo autor de esta biografía consultó directamente los escritos de Blessebois “para reconstruir las diferentes etapas de su vida”. Nació entre 1640 y 1650, se le adjudica dos orígenes: borgoñón y normando y pertenecía a una familia de cierto estatus social.
“Su vida fue una cadena de aventuras y catástrofes”, anuncia sobre este “verdadero bribón, hombre de grandes fortunas, un aventurero que ha sabido entrelazar los laureles de marzo con los mirlos del amor”.
Gran parte de esta reseña se la llevan los cortejos y seducciones del escritor en la ciudad de Alençon que “durante años parece haber sido escenario de sus andanzas”. De allí, fue expatriado tras escándalos sexuales y una serie de peleas y finalmente, se refugió en Holanda donde escribió la tragedia “Éugenie” (1676).
En 1686 reaparece en la escena literaria con otra tragedia sobre el mártir de “Sainte Reine” y diez años más tarde lo hace en la isla de Guadalupe como oficial de la marina.
“Se convierte nuevamente en el héroe de una serie de aventuras galantes que nos cuenta en un pequeño libro satírico, impreso en las Antillas”, lugar donde falleció pobre e ignorado, en los primeros años del siglo XVIII.
Su legado literario “con valor histórico”, aclara el editor, no estableció un concepto claro del personaje zombie tal como se lo conoce hoy, pero sí introdujo las bases sobre estos muertos vivientes, que en la actualidad son centro de consumos literarios del público más joven.
Mora Cordeu / Télam

El escritor catalán Luis Goytisolo ganó la 41 edición del Premio Anagrama de Ensayo por su obra Naturaleza de la novela, en el que plantea y desarrolla los aspectos fundamentales de la novela, como qué se entiende por ésta y cuáles son sus orígenes. El libro se publicará en mayo y Librerías –el otro ensayo finalista–, de Jorge Carrión, aparecerá en setiembre






Una magnifica traduccion y una apasionada lectura.
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