Los diarios de Philip K. Dick: literatura, esquizofrenia y delirio místico



ExégesisEstudió el arameo, las páginas de los evangelios gnósticos e hizo del Pentateuco un referente para la escritura que llevaba, en silencio, por las noches cuando la ciudad dormía. Insomnio y delirio que se transformaron en 8.000 páginas, a cargo de Philip K. Dick, quien comenzó a escribir Exégesis, el gran libro de su vida, en febrero de 1974. De este, una selección de mil páginas se publicó en noviembre pasado en inglés. La edición fue de Pamela Jackson y el autor de La fortaleza de la soledad, Jonathan Lethem.

“La rebelión está en marcha”, escribió Philip K. Dick luego de abrir la puerta de su departamento en Fullerton, California. Tenía 46 años y venía del dentista. La anestesia aún corría por sus venas. Pasaron las horas y un “rayo rosado” cubrió su rostro. Para Dick, esa luz era Dios, y no pararía de escribir sobre esa y otras múltiples visiones, por las noches, hasta 1982. Moriría de un paro cardiaco el 2 de marzo.

A 30 años de su muerte, su figura es un enigma de culto, y su obra un referente de la literatura de ciencia ficción, con clásicos como las novelas Lotería solar, El hombre en el castillo, Ubik y Valis. Tras morir, a los 54 años, Hollywood reclutó sus historias, creadas en su mayoría bajo los efectos de las anfetaminas, el LSD y sumido en un diagnóstico inapelable: esquizofrenia.

Tres meses después de que abandonara el planeta se estrenó, el 25 de junio en Estados Unidos, Blade Runner, película dirigida por Ridley Scott y basada en el libro ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968). Durante los últimos meses se han sucedido varios rumores acerca de posibles secuelas: lo cierto es que por el momento, el director Scott se encuentra trabajando en una eventual precuela.

Fondo de luz

En las semanas siguientes de vislumbrar el “rayo rosado”, Dick logró escribir 100 páginas por noche. Exégesis comenzó siendo el relato de su experiencia. Se sumarían al libro cartas sin destinatarios, ensayos y relatos inconclusos. Una cantera de ficción sin guión aparente. A veces, con la Biblia al lado, Dick anotaba. Sabía que esa luz clara era de naturaleza religiosa.

“Este fue un trabajo de detective literario en muchos niveles. Dick dejó el material por completo sin clasificar”, contó en una entrevista Jonathan Lethem, en noviembre pasado, tras la publicación de Exégesis en EE.UU. por el sello Houghton Mifflin Harcourt. Un adelanto del diario fue editado en 1991 con el nombre de En busca de Valis.

Intentando resumir el inmenso mundo creativo, y a veces repetitivo, de esas páginas, Lethem agregaría: “Dick está tratando de salir del caos de la realidad, de su experiencia del universo”.

Sobre el desorden cotidiano, Philip K. Dick anotó en su diario: “Parece que estoy viviendo en mis propias novelas más y más. No puedo entender por qué. ¿Estoy perdiendo contacto con la realidad?”.

Desde el universo de Exégesis, Dick extrajo una historia para desarrollar que titularía Valis. Síntesis de la luz rosada, que para el escritor revela la “Verdad de las verdades”.

Es así que en 1981, un año antes de morir, publica el libro, protagonizado por su alter ego, Horselover Fat. ¿Su origen? “Valis es la única novela que incluye el lenguaje de esas ocho mil páginas”, dijo Jonathan Lethem citando a Exégesis. Los compuestos de las anfetaminas corren por la sangre de Dick. Él intuye un daño neurológico, pero llega la noche y la escritura avanza como la luz brillante en su cabeza.

Más y más páginas. El trabajo para Lethem debe continuar. Este año se publicará el segundo tomo de los diarios. Otra vez serán cerca de mil páginas las que formarán el volumen. Lethem aseguró que no habrá más. “El resto es repetición”, señaló.

Dick insistía en sus visiones. En las miles de hojas de Exégesis, escritas a mano y a máquina, su autor analiza el comportamiento religioso de la sociedad. Quiere comprenderse también a sí mismo. Anota que Dios lo abraza en vísperas del nuevo mundo.

“Por un corto tiempo, tan duro como esto es creer o explicar, vi desvanecerse al ver los contornos negros (…) me acordé de Jesús, que acababa de estar con nosotros, y se había ido fuera por un tiempo… regresaría muy pronto”, se lee en Exégesis.

Javier García / La Tercera

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Book tráiler de Exégesis:

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